HERENCIA PATERNAL

SI SE PUEDE CONTAR, SE PUEDE HACER

PATERNIDAD

De todos los títulos que he tenido el orgullo de poseer, «Papá» siempre ha sido el mejor.

A menudo, cuando hablamos de padres e hijos, nos centramos en la relación durante la niñez y la adolescencia. Sin embargo, el vínculo entre padres e hijos comienza mucho antes, durante la etapa gestacional y la primera infancia. Lamentablemente, no abundan las narraciones sobre este tema y es importante que empecemos a hablar más sobre ello. Es vital que los hombres se conecten entre sí y reconozcan que están participando en un movimiento de concienciación sobre el vínculo entre padres e hijos desde las primeras etapas. Este movimiento puede tener un impacto significativo, aunque no siempre se informe en los medios de comunicación. Cualquier científico social que quiera mirar puede medirlo y evaluar su impacto. Compartir nuestras experiencias personales es fundamental para desarrollar una realidad contraria a los hechos fragmentados con los que nos alimenta la sociedad. Al hablar de nuestras propias experiencias como padres durante la crianza de nuestros hijos, podemos ayudar a fomentar una mayor conciencia y comprensión sobre este importante vínculo. Es hora de empezar a hablar más.

Tradicionalmente se ha asumido que las mujeres son las principales responsables de cuidar y criar a los hijos, y esto puede dejar a los hombres sin la orientación y el apoyo necesarios para desempeñar su papel de manera efectiva. La sociedad a creado unas expectativas estereotipadas sobre cómo deben ser los hombres, lo que puede dificultar que estos se sientan cómodos compartiendo sus experiencias y pidiendo ayuda cuando lo necesitan. El trabajo de un padre es estar presente y vincularse activamente con sus hijos, lo que guía a los niños desde una esfera de influencia matriarcal hacia el mundo de los hombres. Sin la figura del padre, tanto la madre como los hijos pueden volverse codependientes. También puede haber una falta de recursos específicos para padres, como grupos de apoyo o programas de capacitación, lo que puede hacer que sea más difícil para ellos encontrar el apoyo y la orientación que necesitan. Soy un padre y eso significa mucho más que solo cuidar a mi hijo mientras su madre está ausente. Significa ser una figura de apoyo, un guía y un compañero para el. Significa estar presente en su vida y ayudarle a crecer y desarrollarse de la mejor manera posible. No soy un niñero, soy un padre que ama y valora a su hijo por encima de todo.

Así que espero que este espacio sea el primer paso para reunir y promover una mayor conciencia sobre este tema.

es hora de una nueva historia de paternidad: una historia sobre la enseñanza y ser enseñado

El aprecio por su individualidad, su coraje y, a pesar de las condiciones externas, la alegría de poder tomar sus propias decisiones es lo que quiero ofrecer a otros padres en este momento. Sé lo más creativo posible. Deja que fluya, sabiendo que al celebrar tu propia diversidad interior, estarás ayudando a tus hijos a florecer junto a ti. Si se abraza de manera consciente, la paternidad puede ayudarte a sentirte más completo. Si aprovechas la oportunidad, la paternidad puede ayudarte a convertirte en la versión más completa de ti mismo. Mantente centrado. Mantenerte fuerte. Encuentra los recursos para regenerarte. Confía en eso. Vive eso desde dentro, y pase lo que pase, serás vital, resiliente y alegre. He diseñado, desarrollado y cultivado esos recursos y felizmente los compartiré contigo para tener una vida más profunda y satisfactoria, pero el núcleo de todo esto es tu alineación con tu verdad y respeto por ti mismo. Por encima de todo: Autoestima.

Aprende a vivir con lo que tienes, mientras construyes lo que quieres.

Como padre, siento que se exige mucho más de nosotros. Ya no es suficiente descansar en nuestra ignorancia y evasión y esperar que nuestros hijos se remedien a sí mismos para evitar asumir la responsabilidad de nuestro propio crecimiento y mejora. Tenemos que dar un paso adelante, tenemos que empezar a predicar con el ejemplo. Necesitamos dejar de proyectar nuestro dolor y miedos y exigir más de nuestros hijos, mientras nos encogemos fingiendo que no tenemos parte en lo que nuestros hijos se están convirtiendo. Intentando ocultar nuestras huellas con objetos materiales o dando buenos consejos. Nuestros hijos simplemente nos reflejan. Es hora de dejar de querer que nuestros hijos sean lo que nosotros mismos no somos. Y dejar de esperar que nuestros hijos no nos recuerden nuestros traumas sin resolver. Cuanto más idealizamos el pasado y nos negamos a reconocer nuestros sufrimientos infantiles, más los transmitimos inconscientemente a: nuestros hijos.

La auténtica herencia empieza en vida

Si estás interesado en el tema de la paternidad consciente y quieres aportar tu experiencia o conocimiento, ¡no dudes en ponerte en contacto conmigo! Estoy buscando a padres dispuestos a compartir sus historias y perspectivas para enriquecer el contenido del podcast. También estoy abierto a recibir sugerencias y comentarios sobre el tema. ¡No dudes en escribirme o usar el formulario de contacto y charlemos! También puedes rellenar el cuestionario, anónimamente, porque tú opinión es importante para mí.

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